Un rodaje bien planteado no da un vídeo: da una biblioteca. El error habitual es grabar una pieza larga y bonita, publicarla una vez y no volver a usar el material. Con el mismo día de cámara se pueden salir cuatro formatos distintos si se decide antes de encender la luz.
El vídeo corporativo (60-90 segundos)
Es la pieza que explica quién eres, qué haces y por qué deberían fiarse. Va en la portada de la web, en el perfil de empresa y en las presentaciones comerciales. No es un anuncio: no vende un producto concreto, construye confianza.
El spot (15-20 segundos)
Pensado para campañas de pago. Tiene que funcionar sin sonido, decir una sola cosa y terminar con una llamada clara. De aquí salen los cortes de 6 segundos para YouTube.
El testimonial (30-60 segundos)
Un cliente contando un problema concreto y cómo se resolvió. Es la pieza que más convierte y la que menos se graba, porque da pereza pedirla. Se graba el mismo día, con la misma luz.
El vertical (10-30 segundos)
- Cortes del propio rodaje, reencuadrados a 9:16
- Subtítulos incrustados: la mayoría lo verá sin sonido
- Un mensaje por pieza, nunca tres
- Publicación escalonada durante semanas, no todo el mismo día
Qué pedir antes de contratar
Pide siempre el plan de entregables por escrito: cuántas piezas, de qué duración, en qué formatos y con qué derechos de música. Un rodaje sin plan de entrega acaba siendo un archivo pesado en una carpeta que nadie abre.