Mantenimiento y hosting · Maresme

Mantenimiento y alojamiento web en Mataró

La mitad de las llamadas que recibimos sobre este tema empiezan igual: la web la hizo alguien que ya no está localizable, nadie sabe dónde está alojada y hace tiempo que da un aviso raro en el navegador. No hace falta rehacerla para arreglar eso.

Población131.370habitantes · censo 2025
ComarcaMaresmezona de trabajo habitual
Desde35 €/mespresupuesto cerrado antes de empezar
Entrega10-15días laborables con el contenido listo

La web huérfana es el problema más común de la ciudad

En Mataró hay muchísimas webs de comercio y de servicios hechas hace años por un conocido, por un becario o por una agencia que cerró. Funcionan, traen algún cliente y nadie las toca. El día que dejan de funcionar aparece el problema real, que no es técnico: es que no hay nadie a quien llamar y tampoco están las claves.

El primer trabajo, siempre, es un inventario. Dónde está registrado el dominio y a nombre de quién, dónde está el alojamiento, dónde está el correo, con qué gestor está hecha la web y qué versión lleva. Suena aburrido y es lo que evita el susto: hemos visto dominios a nombre de un antiguo empleado y alojamientos pagados con una tarjeta que caducó hace dos años.

Ese documento se te entrega a ti aunque después no contrates nada. Es tuyo y es lo que te permite cambiar de proveedor cuando quieras.

Lo que de verdad tumba un negocio no es la web, es el correo

Una web caída un día es molesto. El correo caído un día es una empresa parada. Y en la mayoría de los casos que nos encontramos aquí, el correo vive en el mismo paquete de alojamiento que la web, contratado hace años en un plan que hoy nadie recuerda.

Por eso cuando movemos algo, el correo se trata primero y aparte. Se copian los buzones, se comprueba que reciben en el destino nuevo y solo entonces se toca el resto. Es el paso que más tiempo lleva de una migración y el que casi nadie explica en un presupuesto.

La otra pieza silenciosa es el dominio. Si se deja caducar, no se cae solo la web: se cae también el correo, y recuperarlo cuando alguien lo ha registrado de nuevo puede ser imposible. La renovación entra en el mantenimiento y se avisa con margen, no el día antes.

El aviso de «no es seguro» y otras averías que se ven desde fuera

El certificado caducado es la avería más visible de todas: el navegador pone un aviso en rojo delante de tu web y el visitante se va antes de leer nada. Se renueva solo cuando el alojamiento está bien montado, y cuando no lo está, aparece cada pocos meses.

Después está la lentitud de las horas punta. Un alojamiento compartido muy barato mete cientos de webs en la misma máquina, y la tuya va bien a las ocho de la mañana y arrastra a la hora de comer. Eso no se arregla optimizando imágenes: se arregla cambiando de sitio, y antes de proponerlo lo medimos para poder enseñarte por qué.

Y están las actualizaciones. Aplicarlas es obligatorio por seguridad y es exactamente lo que rompe las webs antiguas. Por eso se prueban primero en una copia: si algo se va a romper, que se rompa ahí y no delante de tus clientes.

Qué pasa si la web ya no da más de sí

A veces el inventario acaba diciendo que mantenerla es tirar dinero: gestor abandonado, plantilla comprada que ya no recibe soporte, o una estructura que impide añadir nada. En ese caso lo decimos con los motivos delante y tú decides.

Lo que no hacemos es usar el mantenimiento como puerta de entrada para vender un rediseño. Si la web aguanta, la mantenemos y ya está; es un servicio que se cobra por sí mismo y no necesita justificarse con otra venta.

Con quién trabajamos en Mataró

Sectores de la zona.

01

Comercio del centro

Tiendas del Camí Ral y la Riera con web pequeña y a veces una tienda online modesta. Aquí lo crítico es el certificado, la velocidad en móvil y que el horario y el teléfono estén siempre bien.

02

Clínicas y despachos

Recogen datos personales por formulario, así que las copias y las actualizaciones dejan de ser una comodidad y pasan a ser una obligación. Un formulario abandonado es la vía de entrada más habitual.

03

Restauración

Carta, horario y reservas. Son tres datos que cambian a menudo y que casi nadie puede cambiar solo porque perdió el acceso al panel. Entran en la cuota como cambio pequeño.

04

Industria y talleres del polígono

Webs corporativas de hace años que rara vez se miran pero que el cliente sí consulta antes de encargar. Lo que se cuida aquí es que no dé errores y que las fichas y catálogos se sigan pudiendo descargar.

Trabajos publicados

Lo que hemos hecho.

Captura de la web de Farmàcia Sílvia Vidal

Farmàcia Sílvia Vidal

Web de farmacia de barrio con servicios, tienda online y blog, cuidando la cercanía del negocio de toda la vida.

farmaciasilviavidal.com
Captura de la web de La Barbería Mataró

La Barbería Mataró

Barbería de Mataró con la carta de servicios, el equipo y el local por delante, y la cita previa reservable desde cualquier punto de la página.

labarberiamataro.com
Captura de la web de Creamos Webs

Creamos Webs

Estudio digital con páginas de servicio, precios cerrados y formulario que guarda cada consulta en base de datos antes de avisar por email.

creamoswebs.es
Dudas en Mataró

Antes de llamarnos.

Casi siempre sí, y es más frecuente de lo que parece. Se puede averiguar quién tiene registrado el dominio y a través de qué proveedor, y a partir de ahí se reclama la titularidad con la documentación de la empresa. Es un trámite lento pero factible. Lo que no se puede es entrar por la fuerza en nada: se hace por el camino formal.
Diarias, y guardadas fuera del propio servidor. Una copia que vive en la misma máquina que la web no sirve para el caso en que de verdad la necesitas, que es cuando la máquina falla. Se conserva un histórico de varios días para poder volver a un punto anterior al problema, no solo al de ayer.
Sí, y suele ser lo más sano tenerlo separado de la web para que una avería no se lleve las dos cosas. Si ya tienes el correo en un servicio propio, mejor todavía: lo dejamos donde está y nos limitamos a que la web no lo estropee al mover el dominio.
Con los accesos en la mano, una web corporativa normal se copia y se prueba en un par de días, y el cambio de DNS se hace cuando ya está comprobada. Si hay correo de por medio, cuenta una semana con margen. Si no hay accesos, el reloj lo marca el trámite del dominio y eso puede ser bastante más.
Es lo habitual. No hace falta que la web sea nuestra ni que se rehaga. Lo único que pedimos es poder entrar y que no sea un montaje tan cerrado que no permita ni actualizar; si nos encontramos con eso, te lo decimos antes de cobrar el primer mes.

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