El SEO que no lleva el nombre de la ciudad
Un comprador industrial que busca proveedor no escribe "Granollers": escribe la pieza, el material o el proceso que necesita. Para esas empresas, el trabajo no es de SEO local sino de contenido de sector: una página por capacidad, con las palabras que usa el cliente, no las de dentro de la empresa.
La parte local viene después y sigue importando: cuando el comprador ya te ha encontrado, mira dónde estás. Estar en el Congost o en Font del Ràdium, a diez minutos de la AP-7, es un argumento comercial y tiene que estar escrito.
El SEO del centro y del mercado
Para el comercio urbano, en cambio, todo pasa por el bloque del mapa. La ficha de Google con la categoría correcta, fotos propias y actualizadas, horarios que incluyan festivos y días de mercado, y reseñas recientes.
La web acompaña con lo que la ficha no puede dar: la carta, el catálogo, los servicios uno a uno y una forma de contactar que funcione desde el móvil sin pensar.
La competencia local, y cómo se le gana
Las primeras posiciones de las búsquedas de servicios en Granollers están ocupadas por agencias nacionales con la misma página replicada en cada municipio de la comarca. Es contenido fino y se les gana con especificidad: hablar de los polígonos por su nombre, del mercado del jueves, de la C-17 y de los sectores reales de la ciudad.
La otra palanca es la prueba: casos, reseñas y datos concretos. Google los valora y, sobre todo, los valora el que lo lee.
Qué incluye y cómo se mide
Auditoría inicial, ficha de Google Business, arquitectura de páginas por servicio o capacidad, SEO técnico de la web y contenido escrito, no generado. Desde 350€/mes, por trimestres para poder medir.
Informe mensual con posiciones, impresiones por consulta, llamadas desde la ficha y formularios recibidos, y qué se va a hacer el mes siguiente. Sin métricas de vanidad.